PROYECTO QUE BUSCA RECUPERA CALIDAD DEL AGUA DEL RIO NEGRO DE RECUAY ES FINALISTA EN CERTAMEN INTERNACIONAL

Proyecto que busca recuperar la calidad del agua del río Negro de Recuay, enAncash, compite con iniciativas de diversas partes del mundo en el concurso “Búsqueda de soluciones: Contaminación del agua y cambio de comportamiento”.  

Este certamen internacional, que destaca formas innovadoras de reducir y prevenir la contaminación del agua, recibió 100 postulaciones de 33 países alrededor del mundo y la iniciativa desarrollada en Ancash se ubicó en el top 10. 

El proyecto se desarrolló en los centros poblados de Canrey Chico y Campanayoc-Shallap luego de que en el 2020 sus habitantes denunciaran que las aguas del río Negro, que consumía la población y el ganado, estaban contaminadas y por ello pedían apoyo a las autoridades.

Al analizar las aguas, se determinó que contenían metales pesados y esto se debía al deshielo de los glaciares que arrastraba estas sustancias al lavar las rocas. Algunos de estos metales son el plomo, arsénico, cadmio y hierro. Al contacto con el agua, el río Negro cambió al rojo óxido.

El año pasado, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) informó que, debido a los efectos del cambio climático, el Perú perdió el 51% de su superficie glaciar en los últimos 50 años. Este retroceso de los nevados además produce la contaminación de suelos y el agua usada por la población para fines agrícolas y para el consumo humano.

Pensado en soluciones para este problema en la Cordillera Blanca que afecta a miles de familias, especialistas del Instituto de Montaña y de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo, con apoyo de la población de Recuay, construyeron un sistema purificador que colecta y trata el agua contaminada del río. 

Una de las ventajas de este sistema, conocido como biorremediación, es su bajo costo y utiliza técnicas simples para capturar metales en humedales artificiales. El sistema que utiliza pozas de sedimentación desde donde el agua fluye hacia un humedal artificial hecho con plantas y materiales locales. Luego de su tratamiento, el nivel de los metales se reduce a rangos aprobados para uso agrícola.

Las plantas nativas (junco) y las bacterias reductoras de sulfato cultivadas y proporcionadas por la universidad local absorben los metales del agua fueron identificadas gracias al conocimiento tradicional local y la iniciativa además se concibió con la participación de la población, que organizó el  grupo de Allin Yaku. 

La votación para definir al ganador está abierta hasta el 11 de junio. El público puede apoyar con su voto a través de esta página: https://bit.ly/32w9SYX