JOSÉ SALAZAR MEJÍA

LA CONTRIBUCIÓN ANCASHINA A LA INDEPENDENCIA NACIONAL

Surge el movimiento insurgente

En 1818 la Villa de Huaraz poco a poco se convirtió en el centro de la conspiración independentista. Se formó una Junta Patriótica integrada por personalidades como el Sub Delegado del Partido de Huaylas don Felipe Antonio Alvarado, el Asesor Juan de Mata Arnao, el sacerdote Gonzáles, Andrés Ramón Mejía y Maldonado, Sebastián Beas, y Andrés Gomero.

Algunos de éstos fueron capturados o destituidos. San Martín llega al Perú en esas circunstancias y enterado de la situación en nuestra zona, trasladó su cuartel general desde Paracas a Huaura, a diez kilómetros de Pativilca, desde donde podía subir hacia el Callejón de Huaylas si es que las tropas españolas pasaban a la ofensiva y había que ponerse a buen recaudo.

Conocedores de la presencia de San Martín en Huaura, los pueblos de Huaylas se aprestaron a proclamar su independencia, la última semana de noviembre lo hacen los pueblos de la costa, Huarmey a la cabeza. El 29 de noviembre de 1820 llega a Huaraz el coronel Enrique Campino y ese mismo día libera a todos los pueblos del Callejón de Huaylas del yugo español. En Huaraz se instauró en esa fecha el gobierno patriota a cargo del gobernador Juan de la Mata Arnao. Huari y Pomabamba siguieron el ejemplo de Huaraz.

Luzuriaga como primera autoridad

En febrero de 1821 San Martín emite el Decreto Provisorio creando los “departamentos” –en reemplazo de las Intendencias- en los territorios liberados del norte peruano. Es así que se crea el departamento de Huaylas con su capital Huaraz y cuatro provincias: Huaylas, Conchucos, Cajatambo y Huamalíes. Como presidente del flamante departamento es nombrado el más grande e ilustre hijo de este suelo, el General Toribio de Luzuriaga y Mejía.

La labor de Luzuriaga en su tierra fue meritoria y se resume en las siguientes acciones:

impidió el retorno de las tropas realistas enviando tropas a Huamalíes, creando partidas guerrilleras en Conchucos y organizando militarmente a la población; ordenó que los españoles paguen impuestos; dispuso el cese del ominoso tributo indígena, estableció la prohibición del humillante trato de “indios” a los naturales y los declaró ciudadanos libres; en el aspecto educativo ordenó la obligatoriedad de la educación primaria y la gratuidad de la enseñanza. El 18 de enero de 1823, la villa de Huaraz es elevada a ciudad, con el título de “la muy generosa ciudad de Huaraz” por los servicios que a la cabeza de los pueblos del departamento de Huaylas, prestara a la causa de la Independencia Nacional. Ninguna ciudad en el Perú tiene ese honor. La mayoría de las ciudades recibieron sus títulos en tiempos de la colonia; así tenemos a Huánuco “La ciudad de los Caballeros de León”, a Lima “La tres veces coronada ciudad de los Reyes”, etc.

La batalla final sería en LLanganuco

En 1824, el Ejército Libertador se concentra en el Callejón de Huaylas, entre Huaraz y Caraz. Se ordena una leva obligatoria y se dispone la requisa de todos los bienes que sean útiles para la campaña militar. El plan de Bolívar era atraer a las tropas realistas al Callejón de Huaylas donde no debían encontrar nada, para lo que se dispuso dejar la zona como tierra arrasada.

Nuestros antepasados dieron de todo, sus víveres, armas, dinero, hasta sus vidas por la causa de la libertad y la independencia nacional.

Es necesario señalar que el llamado Ejército Libertador estaba conformado por tropas extranjeras, especialmente por colombianos, que era un conglomerado de caraqueños, bogotanos y quiteños; y por argentinos y chilenos que quedaron del período sanmartiniano. Los únicos peruanos del ejército patriota eran los huaylinos y unos pocos trujillanos. En cambio, en el ejército realista, sólo los mandos eran españoles, el grueso de la tropa estaba conformada por elemento nacional, campesinos y mestizos de las zonas de Junín, Ayacucho, Arequipa y Cusco.

Las tropas, en un número de seis mil soldados, se alineaban en el llamado Camino Real, que en la actualidad es la Av. Confraternidad Internacional Oeste, y que antes del sismo se llamaba Av. Bolívar. Siguieron ese día el Camino Real hasta Olleros donde pernoctaron, al día siguiente se internaron hacia la Cordillera Blanca. Siguieron hacia Aguamiro, pueblo conocido hoy en día como La Unión, y en cinco jornadas más avistaron la ciudad de Huánuco. De allí pasarían a cubrirse de gloria en Junín y Ayacucho.

Es justo reconocer la primerísima contribución de nuestro departamento a la causa de la Independencia Nacional. Por ello reclamamos desde “Prensa Ancashina”, que nuestro departamento no haya sido considerado entre los ocho que la Comisión del Bicentenario ha nominado como fundadoras de la independencia. Áncash, merece que se le respeten sus fueros como el primer departamento que contribuyó a la causa de la Independencia Nacional.

* José Antonio Salazar Mejía es doctor en Educación. Se desempeñó como profesor universitario en Huaraz y Lima, así como en distintos colegios. Hoy es director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash, desde donde promueve la revalorización de nuestras riquezas y tradiciones.

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