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LA PRINCESA DE LOS HUAYLAS

El historiador Félix Álvarez Brun publica en 1958 el artículo «La amante india de Pizarro» en la colección «Libros para Ancash», tomo referido a nuestra región. El personaje central es Inés Huaylas.

Su verdadero nombre fue Quispe Sisa (Flor de Diamante). Fue hija del inca Huayna Qapac y de la curaca de Hanan Huaylas, Kuntur Wachu o Contarhuacho (Surco perfumado). El matrimonio de sus padres se suscitó en medio de una franca hostilidad hacia los cusqueños quienes años atrás habían conquistado nuestros pueblos a sangre y violencia.

Según la usanza andina, una vez establecidos los lazos de sangre entre vencedores y vencidos, las diferencias quedaban sanjadas. La ñusta habría nacido en 1516 ó 1517.

Cuando Quispe Sisa tenía 15 años, falleció su padre. En la posterior disputa por el poder la saya de los Huaylas tomó partido por Atahualpa en contra de Huáscar.  Capturado éste en Jauja, es llevado rumbo a Cajamarca. En estas circunstancias acontece el traumático desastre del 16 de noviembre de 1532, cuando el ardid de los españoles permitió la captura del inca Atahualpa.

Huáscar fue ejecutado por orden del inca a orillas del río Andamarca, hoy conocido como Tablachaca, afluente del río Santa. Atahualpa, por su parte, al ver peligrar su vida, decide establecer vínculos de sangre con los invasores. Es por ello que le ofrece a Fancisco Pizarro como esposa a una de sus hermanas de sangre real, «la más ricas y hermosa de todas ellas».

La elegida fue Quispe Sisa, de 16 años por entonces, quien fue llevada a Cajamarca donde se realizaron los esponsales. Pizarro, quien no entendía nada de vínculos de sangre, hizo matar a Atahualpa en agosto de 1533, y de inmediato se dirigió al Cusco.

La comitiva pisó suelo ancashino en setiembre de ese año, quedándose ocho días en Hatun Huaylas, lugar donde el padre Valverde celebró la primera misa en tierra ancashina. Cuando llegaron a Pampa Warás, se enteraron que la retaguardia había sido atacada por los Konchucos, cerca a Huaylas. En el acto murieron ocho españoles. Lleno de temor, Pizarro ordenó abandonar suelo huaylino y se dirigió hacia Jauja.

Quispe Sisa dio a luz en Jauja en 1534 a una niña que fue bautizada como Francisca Pizarro, la primera mestiza nacida en Perú. Ya para entonces, Quispe Sisa era conocida como Inés Huaylas Ñusta.

A pesar de la confusión que existía entre nuestros antepasados, Inés Huaylas pronto se dio cuenta de que las reales intenciones de los españoles eran quedarse a dominar el país y comenzó a dar información a las huestes de Manco Inca. Descubierta en esta actividad, Pizarro buscó humillarla y la obligó a casarse con su sirviente personale, Francisco de Ampuero, quien años después llegó a ser alcalde de Lima.

Inés Huaylas jamás regresó a su tierra. Se quedó a vivir en Lima. No se conoce con exactitud la fecha de su fallecimiento. Su hija Francisca viajó a España y luchó para que se le reconozcan sus fueros como descendiente de la realiza inca y del marqués.

* José Antonio Salazar Mejía es doctor en Educación. Se desempeñó como profesor universitario en Huaraz y Lima, así como en distintos colegios. Hoy es director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash, desde donde promueve la revalorización de nuestras riquezas y tradiciones.

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