HÉCTOR FLORES LEIVA

Una pequeña remembranza de cómo se gestó el Mirador de Huacón y el Centro Ecológico de Huanchac, Huari, Ancash.

Existen muchas cosas que se guardan en el anonimato, por ser asuntos a veces muy sensibles, otras porque forman parte del secreto profesional y tal vez que revelarlas truncaría muchas decisiones, bien intencionadas. Pero cuando lo logrado y avanzado retrocede y no merece la atención que corresponde, necesitamos revelarlo porque ha llegado el momento de retroceder el tiempo, hacer una evaluación y contextualizarlo para saber si tal secreto, al fin, valió la pena.

ANTES DE SER ALCALDE LA PROVINCIA DE HUARI, FUI ABOGADO DEL OBISPADO EN MUCHOS ASUNTOS.

Es bueno saber que en mi experiencia profesional de los primeros años, gocé del aprecio y consideración del Monseñor Dante Frasnelli Tarter, no obstante, de ser una persona con simpatías políticas e ideológicas de izquierda. Colaboré en la oficina de Derechos Humanos de la Prelatura de Huari – para apoyar a las personas de bajos recursos económicos, a los campesinos pobres, etc., en la oficina de DECOS – HUARI que dirigía acertadamente el hermano Julio Amaro. Hicimos una labor comunitaria muy positiva. También por indicación del monseñor fui abogado del párroco del Distrito de San Marcos del entonces padre Ivo Baldi Gaburre, actual Obispo de la diócesis de Huari. Creo que nuestras relaciones han sido siempre muy cordiales y respetuosas, incluso, los acontecimientos sociales y políticos nos pusieron en el mismo lado, cuando se trataba de la representación del pueblo, de allí que cuando se constituyó el Frente de Defensa de los Intereses de Huari – FEDIP-HUARI, fue elegido presidente el señor obispo Mons. Frasnelli Tarter y el que escribe este artículo fue su vicepresidente (años 1987 – 88). Creo que existen muchos pasajes de vida, de aprendizaje y la valoración de quien es y fue líder espiritual de los católicos de la provincia de Huari, que hay que subrayarlo y tenerlo presente siempre, ahora que hace poco ha cumplido los 50 años de su consagración como obispo en la provincia de Huari, allá por el año de 1967, para suceder en ese delicado cargo a su antecesor el monseñor Marcos Libardoni.

UNA APUESTA CON EL OBISPO SOBRE EL DESTINO DEL CENTRO DE TRATAMIENTO DE HUANCHAC.

Corría el mes de noviembre del año de 1995, en una de esas mañanas, fuera de mi costumbre, opté por visitar al Monseñor Dante Frasnelli, antes de que saliera a sus labores pastorales de siempre y acostumbrada acción comunitaria. Estuve a las 8 a.m. y me atendió su secretaria doña Lucila Córdova y me hice anunciar, y esperando en el patio de la casa del obispado observé que existía un lindo jardín, bien cultivado, impecablemente ordenadas las parcelas, las plantas alrededor y flores que eran regadas muy delicadamente, incluso decían que hacían hervir el agua para que en el momento del riego no se contaminaran las plantas. Salió el obispo y antes de mencionar el motivo de mi visita, hice un comentario, para llamar la atención, le dije: “Monseñor yo tengo un jardín parecido o mejor que este … también en pleno centro de la ciudad …”, a lo que el monseñor me replico, “no te creo”, e insistentemente me dijo, “en el centro de la ciudad?”, a lo que contesté afirmativamente, y se puso pensativo, un tanto recordando dónde seria. Me miró y replicó “bandido … no existe otro igual que este y menos en la ciudad…”, yo le dije que sí, y me emplazó con una apuesta, para salir a verificar en el mismo instante. Luego, dijo que ese día tenía que hacer y lo haríamos el día siguiente. Así fue. En realidad, había acudido a la casa del obispado para reflejar mi preocupación sobre el proceso municipal pos electoral, por cuanto el candidato ganador de esas lides, había manifestado abiertamente que él “… prefería criar cabras que lombrices — -” ; la verdad, esa preocupación tal vez no podría haber abordado con solvencia, de no ser por esa ocurrencia.

Centro Ecológico de Huanchac, Huari, Ancash.

VISITAMOS EL BIOHUERTO MUNICIPAL QUE FUNCIONABA EN LAS INSTALACIONES DEL ACTUAL MERCADO DE HUARI.

Como todos recordaran, en una parte importante del actual mercado de Huari, existía un espacio de casi mil metros cuadrados, y en parte de él, aparte de la antigua construcción del mercado, existía el CAMAL MUNICIPAL, el resto estuvo amurallado con tapial y por la calle Eleazar Guzmán Barrón existía una pequeña lata de calamina que servía de puerta. Llegamos al lugar e ingresando a su interior, rápidamente se vislumbra una organización de la producción, en pequeña escala. Asombrado el monseñor me dijo: “ … y por qué no me avisaste …?” , para luego ya en su interior, mostrarle y constatar la existencia de cultivos de alfalfa, plantas de forestación, flores y reproducción de la flor de huagancu; en el centro del ambiente estaban colocados jabas de cajones que contenían la crianza de lombrices rojas californianas, en otro costado existía el control biológico con las gallinas ecológicas, en el interior de una pequeña habitación crianza de cuyes y conejos. Le explique que la panza de ganado ya no se llevaba a Huacon o se vertían a las aguas, que generaban contaminación y proliferación de moscas, esos desechos eran tratadas en dicho centro con la labor de las gallinas, llamado control biológico de las moscas, que luego de un tiempo esa panza se convertía en abono natural, pasaban al galpón de las lombrices, y estos fabricaban el “humus” y la producción del humos servía para abonar la alfalfa, el pasto era el alimento de los cuyes, gallinas y conejos, y el estiércol del cuy regresaba a los galpones de la lombriz – y así sucesivamente -. Realmente el monseñor quedo maravillado. El resto es historia conocida, fue el monseñor Dante Frasnelli Tarter el gestor del actual CENTRO ECOLOGICO DE HUANCHAC. En la gestión del Prof. Florencio Álvarez se adquiere el terreno y dicho biohuerto se traslada al centro de la ciudad; el mismo fue construido con el enfoque ecologista del Ing. Cirilo Enríquez Balabarca, un profesional que lamentablemente fue excluido por los mercaderes de la gestión municipal, a partir de la gestión del Ing. Cesar Alcides Asencios Villavicencio.

Creo que ahora puede entenderse mejor el enfoque de desarrollo sustentable que impulsamos, porque sin el CENTRO ECOLOGICO DE HUANCHAC, no se entendería la actual función turística, de recreación y esparcimiento que significa el MIRADOR DE HUACON, un espacio importante recuperado para la ciudad, para transformar de su anterior y primigenia función de haber servido como almacenero de la inmundicia. El proceso de construcción de este mirador tiene otra historia, pero allí se mantiene, pese a la indiferencia de sus autoridades, de haber desmantelado su pileta, el sistema de iluminación y todo cuanto se hizo al inicio. De esto nos ocuparemos posteriormente.

Alameda de Mirador Huacón

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