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EL MAGISTERIO ENTRE LA INDIGNACIÓN Y EL DESBORDE SOCIAL

La huelga nacional inorgánica emprendida por la dirigencia magisterial nacional, se debe en general, a una especie de indignación, rabia y cólera de un sector sensible del magisterio nacional, como consecuencia de la precarización en el ejercicio profesional de la docencia de educación inicial, primaria y secundaria. Se debe a los niveles de remuneración alcanzados en los últimos 10 años, caracterizada por su pauperización económica, comparada con los otros sectores de la administración pública. Lo que afirmo aquí pueden compararse a nivel de ministerios, gobiernos regionales y locales, como también de los otros sectores de la administración pública en los diferentes sectores, debido a la anarquía remunerativa existente, donde lo único regulado es lo que se ha dispuesto en lo que se refiere a la remuneración mínima vital – RMV – , para todos aquellos que no deben estar por debajo de ese monto.

En este extremo, debo subrayar, la comparación enojosa que se hace entre el nivel remunerativo de los docentes con el de los miembros de la Policía Nacional del Perú – PNP -. Es decir, no considerándose sus iguales, éstos últimos han alcanzado mayores niveles de remuneración en relación a los docentes; decisiones de Estado asumidas por los partidos políticos representados en el Congreso de la República, que al sentirse acosados por algo muy sensible en la sociedad, como es la seguridad pública, colectiva o ciudadana, se sintieron presionados para hacer reajustes y ver si se influenciaba positivamente en este sector encargada de la seguridad interna del país, para lograr eficacia en el combate a la delincuencia callejera, de los robos, asaltos y otros delitos comunes, con algún incentivo remunerativo para la PNP.

En ese sentido, esta comparación con quienes se consideran no sus iguales, sino más bien menores en mérito, preparación y ejercicio, ha generado una especie de respuesta espontánea en los maestros que lo califico como “indignación”, “rabia”, “impotencia”, “molestia”, etc. que se expresa en las manifestaciones virulentas, cargadas de emociones ; lo que difiere, en realidad, con aquello de las consignas respecto de la “conciencia de clase” que preconizan las dirigencias oficiales que hablan de la “unidad sindical de clase”, y los contrarios en el otro extremo por una supuesta reorientación sindical y una “línea sindical clasista”, lo cual, en un análisis real de la situación, no le corresponde y, más bien, están los docentes muy lejos de esa percepción. En ese sentido, muchos de los nuevos y maduros docentes son producto de la llamada generación “x”, muy distante de la formación sindical, menos “clasista” y más alejado aún de las concepciones marxistas o leninistas o maoístas o pensamiento Gonzalo, sino más bien incluso contrarios a ellos, en posiciones ambivalentes, neutras y sin partido, ni tampoco de simpatías políticas e ideológicas en esa dirección. Entonces, seamos claros.

DESBORDE SINDICAL, REACCIÓN ESPONTÁNEA A PARTIR DE LA EXPERIENCIA DEL CUSCO.

Esta huelga se ha iniciado por el caudillismo y probablemente trabajo paciente de mucho tiempo atrás por parte de la dirigencia regional del Cusco. En tanto, desde hace más de 30 años persisten las pugnas internas por la conducción del SUTEP. Lo evidente es que las dirigencias regionales han percibido mejor el verdadero sentir y la indignación que los maestros sienten, frente a un sistemático maltrato de hace muchos años por parte de los diferentes gobiernos de turno, básicamente, de carácter remunerativo. Creo que el CEN del SUTEP lo capitalizó muy bien a partir del paro magisterial del 14 de julio de 2017, para lograr los acuerdos firmados que indudablemente son los únicos logros hasta ahora. Los suscritos por el Ministerio de Educación tanto con los Gobernadores Regionales y los dirigentes del Cuzco y otras regiones, son los mismos básicamente, remozados en algunos detalles. Este último fue dirigido por Meza Tico, que es de una orientación intermedia entre Patria Roja y Sendero Luminoso, del sector “Pukallacta” que en quechua significa también “Patria Roja”; por lo que los otros sectores tanto de CONARE, MOVADEF y sectores de izquierda anti Patria Roja, luego de colgarse de los logros del acta firmado por el CEN, la misma que fue cuestionada y desconocida, han trabajado sobre otra plataforma de lucha como la derogación de la Ley de Reforma Magisterial, conseguir el 10% de presupuesto del PBI, anular las “capacitaciones” y la evaluación docente punitiva, vacancia de la Presidencia de la República y otros; el gobierno, en su afán de apaciguar las aguas adelantó el cronograma de pagos del incremento que fue acordado para noviembre de 2017. En Cusco, orgánicamente fue levantada la huelga, mientras que el sector agrupado en el lado de Pedro Castillo Terrones quiere, realmente, solo el reconocimiento por parte del gobierno como vocero del magisterio como una dirigencia nacional que sustituya al CEN DE SUTEP, pues sabían que sus exigencias no podían ser conseguidas, pese a que han venido estrechamente coordinando con Fuerza Popular del fujimorismo coincidiendo en la vacancia presidencial, siendo esa una agenda común entre ambas, que aunque sean grupos antagónicos encuentran puntos en común. Existe un desborde sindical y político. Creo que la actual dirección del CEN del SUTEP tiene que ponerse las barbas en remojo, se dice que en su seno se ha producido el “aburguesamiento” de sus dirigentes, que se han alejado del sentir real del magisterio y están enfrascados en las gollerías que les proporciona la “Derrama Magisterial”, estos y otros cuestionamientos serán materia de un amplio debate dentro del seno del magisterio, como también la lucha por capturar la dirigencia nacional y/o fundar otro sindicato para constituirse en una representación real y legal del magisterio nacional a futuro.

¿ES CAPACITACIÓN LO QUE NECESITA EL MAGISTERIO, O MÁS BIEN ACTUALIZACIÓN, INNOVACIÓN Y REFORZAMIENTO DE CAPACIDADES?

Según la Real Academia de la Lengua Española “CAPACITAR” significa “habilitar … tener aptitud o disposición para hacer algo…”, entonces, un docente, profesor, licenciado en educación, ¿no está habilitado para ejercer su profesión? creo que ello es falso, porque actualmente, no puede admitirse como tal a un egresado, por ejemplo, de educación secundaria, como se hizo en la época de Alan García (1985 – 1990), que tampoco se hablaba de “capacitación” sino más bien de “profesionalización”. Es más, no puede caerse en el uso del lenguaje peyorativo y procaz, para referirse a “capacitación”, tratándose de profesionales en la educación, para referirse a otras ramas profesionales, que tiene connotación con “tener aptitud o disposición para hacer algo” ¿Para hacer algo? es decir se capacita a quien no tiene profesión, no tiene especialización, al que no saber hacer, para hacer algo de acuerdo a la capacitación recibida, para que se vuelva útil en la sociedad “haciendo algo”, la misma le puede servir para sobrevivir y defenderse por sí mismo. En todo caso, el concepto “capacitación” está orientado a otros grupos ocupacionales no profesionalizadas, quienes, si deben “capacitarse” previamente, para que mejoren su producción.

En cambio, otra muy distinta es cuando en cualquier actividad profesional, no solo en la educación, se haga referencia a la “actualización” profesional, que tiene relación con los conocimientos y prácticas del pasado o con lo que aprendieron en las épocas de formación profesional, en el entendido, que los conocimientos van avanzando, cambiando, modificándose, mejorándose, etc. Pienso que el uso pertinente en relación a los profesionales de la educación, en lugar de “capacitación” -concepto ambiguo, peyorativo, insolente y desvergonzado- debe ser sustituido, incluso en el uso común, por el de ACTUALIZACIÓN, por cuanto, es cierto que pueden haberse quedado en el pasado, por distintas razones, y no están al nivel de los conocimientos actuales, tanto en el contenido esencial que se imparten o los procedimientos, métodos y técnicas utilizadas al impartir la enseñanza, que deben actualizarla, amén de los acontecimientos últimos que vienen produciéndose en el mundo como parte de los últimos descubrimientos o innovaciones científicas, especialmente, de la revolución científica y tecnológica de las últimas décadas.

Como parte de la actualización, debe escogerse a los mejores y más destacados profesionales para incorporarse en el grupo de los “innovadores” que pueden dedicarse a la investigación y el descubrimiento de mejores alternativas, no solo del saber, sino en los otros campos de la acción educativa; otro tanto tiene que ver con el “reforzamiento de capacidades” en el entendido que no somos iguales, sino diferentes y, por tanto, existen docentes o educadores, que tienen mayores o menores aptitudes en determinados campos de la educación que es lo que viene haciendo, entonces, enfocarse en dichos reforzamientos según dichas capacidades sería también lo ideal y bueno para la educación.

* Héctor Flores Leiva es doctor en Derecho por la Universidad Nacional de Trujillo, especialista en temas municipales. Fue alcalde de la provincia de Huari en dos períodos. Catedrático en universidades de Huaraz.

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