YURI RIVERA… quien se reinventa, gana

ANCASHINOS DEL MUNDO.

Es un día de semana, muy temprano, Yuri Rivera abre la puerta de su casa para recoger a sus niñas y llevarlas al colegio. Después debe recuperar energías pues el trabajo requiere que esté despierto toda la noche para cuidar a un grupo de jóvenes provenientes de Medio Oriente, jóvenes que han huido de la guerra, que milagrosamente siguen vivos y que afortunadamente encontraron un lugar que los cobija y personas que estén a cargo de ellos, como Yuri.

Para él las cosas no fueron fáciles cuando llegó a Bélgica: “Los primeros años fueron muy duros, debido a que el idioma formaba parte de una barrera casi imposible de sobrepasar. Me tracé una meta primordial, la cual fue aprender el idioma de manera rápida y efectiva. Para ese entonces no habían demasiadas opciones, así que debí de hacer muchos sacrificios”, pero siempre estuvo motivado. Su esposa, Sarah, lo acompañó en cada decisión, incluso cuando tuvo que empezar nuevamente a estudiar. Habiendo hecho Derecho en Perú, Yuri quería reorientar sus intereses de acuerdo a las necesidades de su país de acogida.

Yuri Rivera, huaracino, en un momento de relax con su familia en Europa

La guerra civil en Siria ha provocado que millones de sirios huyan de su país y busquen seguridad en países vecinos y europeos. Según datos oficiales de las Naciones Unidas hasta agosto de 2015, más de 4 millones de sirios habían huido. Este número solo pudo haber aumentado por el recrudecimiento de la guerra. Bélgica es uno de los países receptores, en el 2016 recibió 452 refugiados (Ver: http://www.resettlement.be/) y en el 2017 se proyecta recibir 550 más. La presencia de refugiados en Bélgica genera un gran desafío para la administración que debe asegurarles una vida decente en un lugar donde no tienen nada, haciendo frente, además, a posiciones populistas de una ultra-derecha recalcitrante.

El trabajo de Yuri es un trabajo humanitario, en el sentido que asiste y ayuda a integrar a los refugiados. Explica que si bien los refugiados gozan de diversos beneficios del Estado, también “tienen deberes que cumplir, como el de asistir de manera permanente a la escuela e integrarse a la sociedad belga con sus reglas y maneras de vivir”. Por supuesto, se ha encontrado con jóvenes rebeldes, que no tienen mucho interés en integrarse, pero esto no lo desmotiva. Cree en la importancia de su trabajo y es feliz.

Ficha: Yuri Rivera (37), huaracino, casado, padre, vive 11 años en Bélgica.