LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DEL PERÚ

Por Nilva Abarca Medina.

Los pueblos indígenas son una raza milenaria que debe despertar el orgullo de cada peruano, pues durante la invasión y el virreinato de los españoles fueron auténticos patriotas que confrontaron a las élites y que participaron activamente en la guerra de la independencia.

¿Quién no recuerda la revolución emancipadora de Túpac Amaru II en la aldea de Tinta en el año 1780? O la Rebelión de Huánuco, liderada por Juan Crespo y el curaca Norberto Haro, en rechazo a las medidas tributarias y al control fiscal durante el gobierno virreinal.

Los indígenas lucharon por nuestra libertad, para proteger y conservar la biodiversidad, y aún siguen haciéndolo, pues mientras nosotros estamos inmersos en una lucha de poderes, ellos conservan y difunden otras formas de ver y hacer las cosas. Todo ello no solo los hace diferentes, sino que los vuelve sujetos de nuestra admiración y respeto.

En nuestro país existen más de cinco millones de peruanos que se autodenominan indígenas y son, probablemente, el grupo más desatendido por el Estado.

Según la Organización de las Naciones Unidas, las poblaciones indígenas tienen mayores posibilidades de vivir en pobreza extrema, esto se alinea con la realidad de nuestro país, pues muchos de ellos suelen vivir en situaciones precarias debido a un limitado acceso a servicios básicos, a la falta de oportunidades y sobre todo al abandono del Estado, además muchos están inmersos a trabajos informales en condiciones laboralmente deficientes, a los bajos salarios, a la ausencia de protección social. La llegada de la pandemia ha revelado todas estas brechas existentes.

Es importante entender que indígena no es sinónimo de pobreza o poca educación, por ello es necesario fortalecer su cultura y rescatar lo que ya se viene perdiendo.

¡El momento ha llegado! En esta nueva etapa del bicentenario hay que reflexionar sobre nuestras raíces y sobre todo eliminar las diferencias. Discriminar tu raza originaria es negar el origen de tu existencia y como dijo Leonor Suárez, docente en gestión pública: “somos una aldea intercultural en crecimiento y expansión y es tiempo de dignificar y reconocer el valioso aporte de las poblaciones indígenas”.