Semana Santa en Cabana: Una devoción como Patrimonio Cultural

Por César Pinedo Bravo.

Bien entrada la madrugada, y a pesar del frío de más de 3200 metros sobre el nivel del mar, la población acompaña la imagen de Cristo en procesión, cantando, orando, cumpliendo con su fe cristiana y con una tradición que mantiene orgullosamente intacta. Hablamos de la Semana Santa en Cabana, capital de la provincia ancashina de Pallasca, donde esta revista fue testigo de la sorprendente devoción de sus habitantes.

Fieles acondicionan las andas donde Cristo y la Virgen Dolorosa serán cargados en procesión

Este 2019 la Semana Santa propiamente comenzó –como en todo el mundo cristiano- el domingo 14 de abril, y en Cabana empezó con la bendición de los ramos y la procesión del “Señor de Ramos”. Los siguientes días hubo confesiones y la procesión del Señor Nazareno, siempre bajo la coordinación del padre Manuel Ramírez Roldán.

Niños (as) y adultos participan del traslado de las ceras que iluminarán la procesión


Jueves Santo
Así llegamos al Jueves Santo, donde desde temprano la expectativa por participar de las celebraciones religiosas se palpaba en las voces de la gente, en sus rostros, en la banda de músicos que rasgaba sus primeras notas, y en ese grupo de hombres que ávidos alistaban el anda donde Cristo reposaría durante el recorrido nocturno. Horas más tardes se representa la «Fijada del Señor de Jueves Santo», para luego dar pase a la procesión, cuyos cargadores en una demostración de fe pocas veces vista, van con los pies descalzos durante todo el largo trayecto.

Las actividades en esta jornada religiosa están a cargo de la Hermandad del Jueves Santo, cuyo presidente Enrique Sifuentes Reyes nos cuenta que dicha Hermandad nació con la Santísima Cofradía del Santísimo Sacramento, nada menos que hace casi tres siglos,  el 8 de mayo de 1758, de acuerdo a los archivos de la parroquia.

Además, Enrique Sifuentes nos subraya que ya se iniciaron los trámites ante el Ministerio de Cultura para que se declare Patrimonio Cultural del Perú a la imagen del Señor de Jueves Santo, pues posee reliquias con la antigüedad exigida para tal declaratoria, además de la festividad en sí misma. Aquí sus declaraciones en entrevista con Clemente Vivar:

Clemente Vivar Herrera entrevista a Enrique Sifuentes Reyes.

Viernes Santo

Después de la misa, se realiza la “Fijada del Señor Jesucristo” y la adoración a la Santa Cruz. Por la noche, los fieles recorren en procesión las principales calles de Cabana llevando al “Señor de Viernes Santo”, y tan igual que en la víspera, los devotos ofrecen su homenaje a Cristo a través de las capillas, de los cánticos, y este año con una serenata que, desde lo alto de un balcón situado en una esquina de la plaza de armas, la juez de Paz de Primera Nominación de Cabana, Gilda Vivar Manrique, entonó melodiosamente acompañada de un talentoso guitarrista. Marcos Manrique Figueroa preside la Hermandad del Viernes Santo, cuyos cargadores del anda también van con los pies descalzos como señal inequívoca de penitencia y fervor.

La nota especial sobre la Semana Santa en Cabana en la próxima edición de su revista Prensa Ancashina.

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