¿Ancash en un túnel sin fin?

Por Próspero Senosaín Calero, colaborador*.

Este domingo 9 de diciembre es la fecha de la segunda vuelta para elegir al próximo gobernador regional de Ancash. En efecto, estamos en la antesala de una elección que pone a los electores ancashinos en la disyuntiva de escoger entre el SIDA o el CÁNCER, por decirlo en términos coloquiales y populares, recogiendo los comentarios de calles y plazas ancashinas.

Ancash ingresó desde sus inicios como región en un túnel sin fin y su situación se fue agravando con cada autoridad regional. Fue de mal en peor.

No obstante los ingentes recursos de su presupuesto que le son asignados, su nivel de ejecución es bajo; siendo en promedio menor al 50 % entre los años 2010 al 2018.

La pregunta es: ¿Se avizora una esperanzadora luz al final del túnel? La respuesta es NO y el porqué lo tenemos en las denuncias contra los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta: Juan Morillo por Somos Perú, y Juan Rebaza por El Maicito.

Juan Morillo Ulloa, sentenciado por agresión familiar y cuya empresa recibió millonaria licitación del gobierno regional del condenado César Álvarez; y Juan Rebaza Carpio, un exalto funcionario de Alan García en los ‘80, y que por boca del propio Álvarez lleva en su grupo a confesos “Comandos” de Cuenta Conimgo, es decir la mafia reciclada.

¿Qué hacer frente a este mal augurio? Surge la tercera vía: El voto nulo o viciado!!

*Próspero Senosaín es Contador Público Colegiado, con estudios en Gestión Municipal, Gobernabilidad y Gerencia Política, y Maestría en Gestión Pública, actualmente asesor y consultor en temas vinculados a la Gestión Pública y Procesos de Transferencia de Gestión.

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