EDITORIAL: Es la hora de las definiciones

Se acerca la fecha para elegir al nuevo o nueva gobernador(a), así como a alcaldes, consejeros regionales y regidores. A diferencia de otros comicios, la de este año no avizora ningún candidato favorito para ganar la gobernación de Ancash.

La justa está reñida, no hay cabezas ni caudillos visibles. De los 23 que se inscribieron hoy quedan en carrera 15 listas, algunas de las cuales son lideradas por candidatos con serios cuestionamientos judiciales, como es el caso de la aspirante por Río Santa Caudaloso, la ex alcaldesa del Santa, Victoria Espinoza, y por el candidato por el partido Restauración Nacional, Juan Calderón Altamirano, quien cumplió prisión preventiva por el sonado caso “La Centralita”, y por quien la Fiscalía ha solicitado 11 años de prisión por el delito de asociación ilícita para delinquir.

Nuestra posición es clara al respecto, todos aquellos con procesos en curso y con antecedentes penales principalmente por delitos de corrupción, no merecen nuestro voto.

Pero ¿somos una sociedad –la ancashina- políticamente educada y madura? La elección de César Álvarez y de Waldo Ríos es nuestra más desgarradora respuesta: somos como un infante que repite el error una y otra vez. ¿En esta ocasión repetiremos el plato? Confiamos en que no, en que ya aprendimos la lección.

A pesar de que carecemos de una cultura cívica, la prensa está intentando aportar con lo suyo, claro siempre habrán de los periodistas que denigran el oficio, pero en general se intenta dar cabida imparcialmente a todos los candidatos, que ya de por sí son demasiados. Pero gracias al internet y las redes sociales los candidatos tienen una ventana comunicacional que bien aplicada les puede sumar cientos, miles de votos. A cambio, se les exige propuestas serias, entendibles, coherentes y justas. Éstas deben referirse a cómo aprovechar el canon minero en obras de envergadura, a políticas para garantizar el empleo entre los jóvenes, proyectos viales, de irrigación, el reflote de Chinecas, la defensa de nuestros recursos, como lagunas y nevados, y la regulación de la actividad minera.

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