LA MARQUINITA: Profundos sentimientos en «MIS MEMORIAS»

Aurelia Samaritano Barrera, más conocida como La Marquinita es una de las voces que prestigian a la música de nuestra región. Hace tres años, nuestra querida artista dialogó con el director de Prensa Ancashina para la edición de su libro «Mis Memorias», en el que narra sus inicios como cantante, las dificultades y el rechazo que sintió en los primeros años como artista, el respeto que fue ganando entre el público, el cariño y su consagración.  Y de esa memorable conversación nace la siguiente nota.

Evocación de sus inicios, cuando era una niña:

«A la edad de 8 años grabé un disco con el acompañamiento del Conjunto Juventud de Áncash. Después conocí a Leoncio Giraldo Gamarra, Gorrión Andino, quien también impactó en mi vida. Entre los 8 y 11 años de edad, me presenté con el seudónimo de Florcita de Belén, y grabé 5 discos de 45 RPM».

La Marquinita  recuerda también cómo  comenzó profesionalmente en el mundo del arte. El Centro (hoy Escuela) Nacional del Folclor José María Arguedas a cargo de Jaime Guardia aprobó su postulación como cantante de música andina, después de un riguroso examen de talento, timbre de voz, evaluación del sentimiento para interpretar las piezas musicales, y dominio de escena.

¿Por qué se animó a publicar un libro, Marquinita?

-Lo importante con esta publicación es que he cumplido con lo que me he propuesto, contarles algunos pasajes de mi vida que han de redundar a cultivar y difundir parte del folclor ancashino, sobre todo de la zona sur de esta bella y agreste jurisdicción territorial; asimismo, revalorar y preservar nuestras costumbres ancestrales expresadas en las distintas formas de trabajo, de vestido, comida y fiestas que se practican en los pueblos del interior de nuestra región.

¿Qué podemos encontrar en ¨Mis Memorias¨?

-Creo que partiendo de las experiencias personales, se puede llegar a generalidades e incidir en la práctica de valores conforme lo he propuesto desde mi punto de vista. Incluimos reencuentros, fotos del recuerdo, conversaciones amenas, presentaciones, encuentros y muchas anécdotas .

¿Alguna anécdota de las tantas vividas en su  trayectoria artística?

-Claro. Por los años 80 en  “Caraz Dulzura”, estuvimos en su gran coliseo cerrado, novedoso en todo el Callejón de Huaylas, era la época de las canciones La Rosa Blanca del Comunero de los Andes, viajamos con el Cuarteto Folclórico Perú. El eco de este coliseo era tan potente que cuando estuve en los servicios higiénicos, me tocan la puerta, a lo que respondo «¿Quién es?»- digo. «Soy Juvencio Calderón», se escucha afuera. Yo le replico, «¿qué quieres?» El me contesta, «¿no me llamaste?», yo escuché decir pish…pish, sh…ccollau.

¿Se siente agradecida a la vida?

-Expreso públicamente mi reconocimiento a todas las personas que han contribuido a incrementar el bagaje de conocimientos que les he expuesto, gracias a los grupos musicales que me han servido de marco tanto para mis presentaciones como para mis grabaciones. Mi gratitud a todos y a cada uno de los adquirientes de mis producciones fonográficas, al igual que a los asistentes a mis actividades que a lo largo de mis 40 años de vida artística me han acompañado.

Gracias a mi familia por comprenderme y permitirme hacer realidad este sueño que desde muchos años atrás he venido anidando. Dejo pues amigos lectores esta crónica de mi modesto paso por la vida, pido que me juzguen por mis actos públicos que estoy segura que nunca he sido mal ejemplo para la adolescencia y juventud.

Mis Memorias  es el libro biográfico de más de 100 páginas de La Marquinita, editado por Prensa Ancashina. Puede adquirirlo en nuestra oficina o en los Tefs. 427 7278  ó  539 5517.

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