CILINDRE, SIHUAS, LA CAPITAL DEL PARAÍSO

Si preguntan por Cilindre, les hablarán de su belleza natural, de su danza de los negritos, de su fiesta patronal, de su hospitalidad, de su puna y de su deliciosa gastronomía.

 

Por Alex Minaya Martínez

 El sol de indomables rayos, que con su calor a la vez que secan dan vida a todo lo que es agro y ganadería, hoy ilumina a Cilindre. Este lugar hermoso, poseedor, también, de calles polvorientas, es beneficiario de un cielo límpido azulino y un viento cálido que acerca a nuestros oídos el sonido del zapateo de los pobladores, quienes van arengado: “…Cilindre la capital del paraíso…”. ¡Vaya que tienen razón!

Ganto, Turuna, Condorhuachanan, Anturma, Chullapa, Gachil y Azua, son espacios que forman este caserío que exhibe una variedad de bondades a los ojos de los visitantes, entre las que destacan las sementeras cultivadas de papa, trigo, cebada, ñumia, maíz, olluco, oca, tauri, entre otros productos.

Además tiene puna que empieza desde Quisuar y se extiende hasta Paria. ¡Ahí sí que hace frio! Es altura, pero es un lugar paradisíaco. Los lugareños esperan lluvias que refresquen y rieguen los cultivos. Esa si es una preocupación para los pobladores. “Cuando no llueve, no sembramos ningún producto y no hay que comer y no hay pasto para nuestros animales”, explicó una pobladora, quien pasteaba sus animales. Las autoridades distritales deberían construir reservorios de riego, promover el cuidado del agua y velar por su adecuada distribución.

Cilindre en sus inicios  

Cilindre es un caserío que pertenece al distrito de San Juan, provincia Sihuas – Ancash. En su interior se dibujan dos curvas, marcado por casas, que embellecen el panorama. Rodeado por eucaliptos gigantes. Al frente suyo, brilla el Cerro Blanco, respetado y admirado por los choferes porque para ellos es complicado circularlo.

“Este caserío cuenta con unos 70 habitantes”, señala Eudolio López. La población luce renovada. Se han construido casas de arquitectura moderna. Adorna una iglesia elegante que luce de gala para su fiesta patronal, que es la mejor del distrito, y tiene un centro educativo con infraestructura de primera. Todo esto, gracias a las gestiones y  trabajo en conjunto entre la Asociación Hijos de Cilindre y las autoridades del poblado.

No fue fácil encontrar información sobre la fundación de Cilindre, ya que no hay ningún tipo de escrito. Eso obligó a dialogar con  los personajes más antiguos. Uno de ellos fue Aparicio Vergaray Moreno, quien desde muy joven trabajó por su pueblo, junto a Pablo Minaya, Eudolio López, Antonio López, Grimaldo Cabello, entre otros lugareños.

Al inicio sólo habitaban algunas familias como las de Ambrosio Reyes, Edilberto López,  Lorentino López y los Salinas. Con respecto a las autoridades, éstas han sido elegidas de manera interina, tanto el alcalde, el agente como el fiscal. Cabe mencionar que el burgomaestre y el agente están en el cargo por un periodo de un año y el Teniente Gobernador puede permanecer más años.

El centro educativo Alejandro Toledo Manrique es el más atractivo de la zona por su infraestructura moderna. Francisco Minaya Cabello cuenta que en el año 2003 inició  la gestión del colegio secundario. Un año después empezó el primer grado de secundaria. En los años posteriores se ha implementado todos los grados de primaria y secundaria.

Su fiesta patronal.

Cilindre festeja su fiesta patronal en agosto en homenaje a Santa Rosa de Lima. La celebración se inicia el 28 de ese mes, por la noche, conocido como el “rompe”. La programación empieza a las 5:00 de la tarde con la llegada de los músicos y las bailarinas a la Casa de los Capitanes. El sonido y destello de los cohetes adornan el cielo. “Llegó lo más esperado, el rompe”, murmuran a lo lejos. Bailarinas, músicos, capitanes y espectadores se congregan en la plaza. Luego, cada “pachaque” visita a las autoridades: Alcalde, Fiscal, Teniente, Agente, para por último retornar a la casa del Capitán. Este año se organizó la mejor fiesta en toda su historia. Hubo 8 pachaques. ¡Qué tal fiestón! Los que  no participaron se la perdieron porque fue todo un ágape de color, música, jolgorio, danza. ¡Un gran compartir!

El día siguiente es víspera, todos se congregan en el frontis de la iglesia. La plaza luce repleta, ni qué decir de la iglesia. Después, al ritmo de las melodías de la banda,  sale la procesión de la imagen de Santa Rosa acompañada por cientos de devotos. Cuando la procesión termina, todos se dirigen a saborear los potajes deliciosos del lugar. Ahí dan de comer y tomar, te conozcan o no.

El 30 es el día central de la fiesta patronal, la belleza de las  pallas ataviadas con vistosos atuendos son el punto de atracción. Sus polleras bordadas se parecen a las de las princesas. Este día es de amanecida entre baile y brindis, e incluye la competencia de las bandas para ver cuál de ellas ofrece la mejor pieza musical. Pero como en esta vida todo tiene su final, al día siguiente por la noche, la fiesta patronal de Cilindre llega a su fin. ¡Allau Cilindre, kanan si haywako!

Historia de la fiesta

Francisco Minaya Cabello, bajo la sombra de un eucalipto gigante contó que por 1978, por primera vez, se celebró la fiesta patronal en honor a Santa Rosa de Lima. La santa llegó hasta Cullun, donada por la Asociación Hijos de San Juan de Chullin. Isaías Sotelo Miranda fue elegido como primer mayordomo. Además, Matías Salinas López, Donato Moreno Chavaría y Jesús Minaya, fueron los tres primeros capitanes designados, quienes se encargarían de organizar la fiesta del siguiente año.

Sonriente y como anécdota, explicó que en los inicios de la fiesta patronal hubo muchas peleas, por lo que decían que “Santa Rosa era guerrerista. Luego, terminada la fiesta,  todos los afectados y responsables arreglaban sus peleas frente a las autoridades”.

“Antes se celebraba con roncadoras y orquestas. Después de la fiesta venía el complemento en agradecimiento a los colaboradores y a los capitanes para el siguiente año. Ahora ha cambiado”, acotó don Francisco con la nostalgia de otros tiempos.

Vaya que realmente Cilindre es la capital del paraíso, por todo lo mostrado. ¡Visiten! En este viaje llegué a este deslumbrante lugar, en la próxima puedo estar en tu pueblo, maravillado de sus bondades. Prensa Ancashina sigue recorriendo y difundiendo. Hasta la próxima.

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.